The last trumpeter

The last trumpeter

“The last trumpeter” lo pinté para exponerlo en el primer concurso al que me presenté. En los 62cm x 48cm que lo forman tan solo utilicé tres colores: blanco, negro y un poco de gris para dar alguna sombra. En él encontramos al trompetista de jazz estadounidense Louis Armstrong con su peculiaridad de ser el único trompetista que llenaba su boca de aire al soplar. En él he querido reflejar las noches estadounidenses y de Nueva Orleans de los años 20. Los pequeños grupos de jazz que tocaban mientras el alcohol y el humo iban fluyendo por los bares de poca luz.

El color blanco que he utilizado representa la luz de un foco, dando así al negro la sombra que le corresponde para que entre las manchas blancas y negras se reconociera la figura del artista. Está pintado con pintura acrílica con varias capas.

En lo que respecta al trompetista, fue una de las figuras más carismáticas e innovadoras de la historia del jazz y, probablemente, el músico más popular. Gracias a sus habilidades musicales y a su brillante personalidad, transformó el jazz desde su condición inicial de músico de baile, en una forma de arte popular. Aunque en el arranque de su carrera basó su fama como cornetista y trompetista, más adelante sería su condición de vocalista de la que se le recordaría como una figura de renombre internacional y de enorme influencia para el estilo del jazz.

La pintura acrílica es una resina acrílica soluble en agua mezclada con pigmentos, que secan formando capas resistentes al agua, permite ser utilizada sobre cualquier tipo de soporte, es de secado rápido y no amarillea con el paso del tiempo. Su película es fuerte, flexible y elástica. Permite tanto veladuras como empastes texturados, aunque el espesor de la capa de pintura disminuye un poco debido a la evaporación del agua. Del mismo modo, se puede aplicar también de una forma cubriente tapando por completo lo que hay debajo de ella. Por su rápido secado se pueden superponer sucesivas capas de colores diferentes, sin mezclarse. Igualmente se puede raspar, presionar, aplicar en tubo, vaporizarla sobre el soporte pulverizándola o mezclándola con masilla para trabajar fondos texturados. Según el tipo de trabajo es posible utilizar distintas clases de pinceles, brochas, espátulas, rodillos y esponjas. Cuando los colores están secos su apariencia es de un acabado mate. La pintura acrílica nos permite un estudio más amplio de las distintas técnicas pictóricas que existen, ya que sus propiedades internas favorecen su utilización como técnica transparente en sustitución de la acuarela, de la misma forma que como técnica opaca, etc.

  • The last trumpeter

    Proceso de creación

Marta BaladoThe last trumpeter

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