Razones de vuelo




Razones de vuelo

“Si no sabes expresarlo con palabras, píntalo…” Esta es la finalidad de “Razones de vuelo”. Todo el mundo tiene buenas y malas temporadas a lo largo de su vida, y en el momento en que yo pinté este cuadro se puede decir que estaba en una de las peores. “Razones de vuelo” cuenta cómo no siempre las cosas son tan bonitas como aparentan ser. Y que a veces es mejor parar, escuchar y no juzgar.

Tal vez al ver un pajarillo en una jaula tan bonita y con tantas flores crees que es feliz. Pero quién dice que él quiera estar ahí, en esa jaula. Nadie se lo ha preguntado. Cada una de esas flores representa a una persona de mi vida que me ha obligado a sentirme como si estuviera en una jaula, aunque las flores que se encuentran más alejadas son las que me han ayudado a volar.

Nada es lo que parece, y menos cuando hablamos de apariencias. ¿Quién quiere apariencias si sólo sirven para clasificar a las personas? ¿Realmente hace falta ser clasificado para estar integrado en la sociedad? ¿Qué pasa si crees que no formas parte de ninguna de esas clasificaciones? Y lo más importante y absurdo de todo esto, es que aún hay gente que se cree superior por formar parte de una de estas clasificaciones.

Si quieres formar parte de ellos, ser uno de las millones de personas que siguen esa “religión” y aun así se sienten únicos y especiales, lo respeto. Pero que te obliguen a formar parte de ello y querer volar, ya no lo entiendo.

Supongo que es así como me sentía, encerrada en una jaula preciosa por donde la gente pasaba y veían lo bonita que era. Pero seamos realistas, seguía siendo una jaula, y yo seguía estando dentro. Me parecía alucinante que nadie se diera cuenta, y que nadie lo entendiera.

Al final la jaula se oxida, sus barrotes se doblan de tantos golpes e intentos por escapar, y ya se le quita toda la importancia que tenía. Es entonces cuando por fin se siente libre el pájaro y vuela a pesar de todo por lo que ha pasado. Para mí, lo más emocionante fue pintar el pájaro ya que utilicé los mismos colores con los que pinté mi primer cuadro. Ese aleteo que pinté con esa alegría “por fin lo logré”.

Creo que no hay día en el que no me acuerde de ese cuadro, pero sin duda alguna, también de de las flores. De cada persona que me hizo avanzar, y muy a mi pesar, de las que no me dejaban hacerlo. No voy a desvelar ninguna de las personas a las que representan. Pero os confesaré que estudié meticulosamente cada color que quería ponerle a cada persona, el tamaño y la ubicación. No me costó nada elegir a las personas porque este cuadro va dedicado a ellas. Y ahora, tan solo puedo darles las gracias, por las que me ayudaron a superar mi caída, y también a aquellos que no querían verme volar. Porque me he demostrado a mí misma que puedo volar tan alto como los aviones. Si he llegado donde estoy es gracias a los que no querían verme donde estoy.

“Razones de vuelo” lo pinté en el mes de mayo de 2014. Fue algo especial ya que era la primera vez que iba a pintar lo que no podía decirles a todos; y es por eso, quizá por lo que decidí pintarlo sobre una madera protegida sobre un tapa poros con un poco de blanco para aclarar el color de la madera. La pinté con acrílicos y la jaula tiene detalles en tinta china y permanente plateado. Además, tiene una sobrecapa de betún de judea, que sirve para aparentar envejecimiento u oxidación en la jaula.

Marta BaladoRazones de vuelo

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